Juguemos a enamorarnos, como tantas otras veces, hagamos como que nos queremos para luego salir corriendo en el ultimo momento. Juguemos a que nos conocemos, juguemos a las miradas indiscretas y a los piropos subidos de tono. Y luego, cuando se nos vaya de las manos, cuando no seamos capaces de frenarlo, cuando la verdad se abalance sobre nosotros sin remedio, juguemos de nuevo a esquivar problemas.
Alguien dijo que los finales felices no existen, difrutemos entonces de los principios.
One of those games you are gonna lose, but you wanna it just in case.
Bonita entrada, me encanta, pasate y deja tu comentario http://untoquedulcealavida.blogspot.com/
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