domingo, 2 de octubre de 2011
Solo nuestros.
Entonces nuestras noches pasaron a estar marcados por mi ropa. El día de la camiseta de rayas, el día de los pantalones vaqueros de mi madre, el día del vestido inapropiado, el día del jersey ancho, el día de la camiseta de tachuelas... Y así, sin parar, hasta que mi armario estuvo lleno de recuerdos tuyos que se fueron apropiando poco a poco de mi vida. ¿Qué hago ahora que todo esta lleno de ti? ¿Qué hago ahora que te has ido? Caigo lentamente y sigues aquí, recordándome con miradas que fue culpa mía.
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