domingo, 21 de abril de 2013

Te estoy ganando a la carrera que no es.

Conozco formas de llamar
una atención que no quiero
y que luego echo
de la cama de un empujón
o a patadas.

Porque dicen que es fácil
salir de una habitación
en la que ya no te recuerdan.
Pero cómo de fácil es salir
de una cama
en la que nunca te han pensado.
Cómo de fácil es salir
de una cama
en la que nunca has entrado.

Puedo hacer como que no soy feliz
y triste al mismo tiempo.
Puedo hacer como que no sé
consolarte y consolarme.

"A perder se aprende" susurra
y a ser buena también
y a fumar.
Tengo miedo de estar ganando
a la carrera que no es.

Ahora aguanto
como suele decirse
espero
a que deje de llover
para salir a buscarte.

Si no llueve
dirías
si el sol no podría ser más
dirías
ni yo podría ser más.

Y no entiendes
que no es fuera donde llueve
sino aquí
donde tu no quieres ver
o donde no puedes
o donde no te dejo
y quiero dejarte.




I am just a shot, then we can die.


sábado, 6 de abril de 2013

Hay finales que consiguen ser más valiosos que los principios.
Hay formas de ser horizontal que te gustarían más que cualquier amanecer en mi puerta.




"En algún momento entres las tres y las cuatro y media del 21 de marzo del año pasado, alguien decidió buscar un motivo.
Y con ese concepto tan general, que muchos calificarían de absurdo, salió al mundo con la intención de encontrar a la personificación del mismo.
En su camino escuchó las risas de aquellos que no querían comprender, las preguntas de los curiosos y los aplausos y abucheos de los que entendieron mal.
Cuando regresó, a las cuatro y veintinueve minutos, la encontró sentada con los codos apoyados sobre la mesa de la cocina. 
Treinta segundos tardó en recorrer la distancia entre la ignorancia y el saber, y otros treinta en acaricira a su motivo.
Porque a veces el amor es como las gafas de ver, y no lo encontramos ni aunque nos sentemos encima."

lunes, 1 de abril de 2013

Ven, acércate. He venido a explicarte por que no atardece en mi cuarto.

Debería entender, que si no muero al verte morir, no es porque haya algo que esté mal dentro de mi cabeza, sino que mi cuerpo ha decidido no buscarte, y mi alma no pensarte.

Y si no siento dolor al verte tropezar, no es porque haya olvidado como suena tu risa, sino que ya no me importa que rías o llores.

Había una linea que trazaba el límite entre la coherencia y la locura.
La locura hoy se queda corta.
Y la coherencia ni es recuerdo.






Cuando el 
Espíritu
Se desvanece
Aparece
La 
Forma

-Bukowski