No te preocupe llegar tarde,
que no te preocupe dónde vas a ir.
No te preocupes
porque todo lo que tienes que hacer es subir,
nada más subir.
No tienes que ir a ver a nadie,
nadie tiene que venir a verte a ti,
no necesitas que te hable,
necesitas estar justo aquí,
tienes que subir.
No tienes que estar asustada,
no debes tener ningún miedo de mí,
ni de todas estas luces apagadas,
porque solamente tienes que subir.
No eres la persona equivocada,
hace tiempo ya que estoy detrás de ti,
así que usa estas alas,
sólo tienes que subir,
nada más subir.
que no te preocupe dónde vas a ir.
No te preocupes
porque todo lo que tienes que hacer es subir,
nada más subir.
No tienes que ir a ver a nadie,
nadie tiene que venir a verte a ti,
no necesitas que te hable,
necesitas estar justo aquí,
tienes que subir.
No tienes que estar asustada,
no debes tener ningún miedo de mí,
ni de todas estas luces apagadas,
porque solamente tienes que subir.
No eres la persona equivocada,
hace tiempo ya que estoy detrás de ti,
así que usa estas alas,
sólo tienes que subir,
nada más subir.
Dos horas no son nada si lo comparas con el número de colillas que has dejado en el cenicero.
O con el número de veces que esa vela se ha apagado con tus suspiros.
Tres horas son una vida si en la segunda ya no distingo el principio de mis dedos y el final de tus mejillas.
O si en la primera ya no te siento.
Con el frío que hace dentro qué vacío estás por fuera. Con lo alto que susurras qué bajo suena la música. Con lo que estoy gritando qué poco se me oye.
Ha chasqueado los dedos y la tierra se ha movido.

No hay comentarios:
Publicar un comentario