domingo, 24 de febrero de 2013

No te preocupe llegar tarde,
que no te preocupe dónde vas a ir.
No te preocupes
porque todo lo que tienes que hacer es subir,
nada más subir.

No tienes que ir a ver a nadie, 
nadie tiene que venir a verte a ti,
no necesitas que te hable,
necesitas estar justo aquí, 
tienes que subir.

No tienes que estar asustada,
no debes tener ningún miedo de mí,
ni de todas estas luces apagadas,
porque solamente tienes que subir.

No eres la persona equivocada,
hace tiempo ya que estoy detrás de ti,
así que usa estas alas,
sólo tienes que subir, 
nada más subir.

Dos horas no son nada si lo comparas con el número de colillas que has dejado en el cenicero.
O con el número de veces que esa vela se ha apagado con tus suspiros. 
Tres horas son una vida si en la segunda ya no distingo el principio de mis dedos y el final de tus mejillas. 
O si en la primera ya no te siento.

Con el frío que hace dentro qué vacío estás por fuera. Con lo alto que susurras qué bajo suena la música. Con lo que estoy gritando qué poco se me oye. 



Ha chasqueado los dedos y la tierra se ha movido.





miércoles, 20 de febrero de 2013

Quién iba a decir que entrecerraría los ojos a mi reflejo.

Parece todo tan nuevo que tengo ganas de romperlo antes de que venga otro y chasquee los dedos.



No es de fiar si no ríe fuerte.

martes, 12 de febrero de 2013

No se donde estoy, pero ven.

Habla diluviando y su estomago se encoge porque cuando mira hacia arriba la ve caminar sin zapatos por la habitación. Sus pies ya no son suyos, bailan sin ritmo sobre la alfombra. Suena Au Revoir Simone y los giros pierden sentido. En el techo el suelo la acoge como suya, se la lleva porque hay otro hombre que necesita tormento. Y él necesita dejar de hablar diluviando y gritar alto que ha perdido la cabeza por una chica que baila sobre ella y le hace diluviar.




I want you, I break you, I need you.

domingo, 3 de febrero de 2013

¿De qué hablabamos? Ah si, ¿quién dices que eres?

Conozco tres letras que hacen temblar:

Vacía mi nombre.
Esconde mi almohada.
Navega en mi pelo.

Y no te preocupes,
que si no te recuerdo por las noches es
porque fuera hay demasiado ruido,
y dentro hiela.