Al final es eso todo lo que queda, un Morrissey golpeando flojito y sin pausa mi desprotegido corazón, y tus alusiones al frío en los pies.
No recuerdo color en tus mejillas, pero estoy segura de que si estiro el brazo puedo sentir como tus pensamientos bullen.
¿Ves todo este desastre? ¿Ves como te reclama? ¿Ves como te pide que saldes las cuentas? Acércate a el y verborrea tus explicaciones, a mi no me importan, pero igual consigues estremecer el caos.
Baja sus dedos por mi espalda, recorre mis fallos. ¿Ves como te reclamo? De la necesidad nacieron errores, de la necesidad nacieron juicios, de la necesidad nacieron más.
¿Ves como te pido que saldes las cuentas?
"Morrissey vete, tu dedo sobre mi corazón incordia. No deja espacio."
En mi cabeza no te pareces en nada a ti, pero podrías.