viernes, 9 de mayo de 2014

Estudio derecho y políticas y también sé dibujar bicicletas y hacer fotos de sillas.

Estoy en medio de un montón de gente. Y hablo. Abro la boca y digo cosas. Cosas en general. Gesticulo y me toco el pelo. Me río o sonrío. Y nadie entiende nada de lo que digo. Nadie entiende nada de lo que estoy pensando. Nadie está intentando seguir mis frases, no demasiado largas. Da igual de lo que hable, da igual la opinión que intente defender. Estoy en medio de un montón de gente a la que no entiendo y que no quiere entender que tengo 18 años y que se me dan bien cosas. Cosas en general. Gesticulo y cierro los ojos. No entiendo por qué hacen lo que hacen, por qué dicen lo que dicen. Y estoy lejos, tanto que sólo querría estarlo más. Más lejos. Lo suficiente como para no tener que ver sus caras, que no me gustan. Lejos seguro que suena música, y seguro que no hay nadie que necesite mencionar a cada sorbo del café "que de tan completa asustas". Porque resulta que te gusta bailar, y que te gusta leer, y que te gusta comer trozos de pizza sentada en un bordillo, y que te gusta correr por la calle y girar hasta marearte, pero puedes hablarme del cine iraní, y nadie sabe qué es el cine iraní, y que seguro que te lo estas inventando y que Kiarostami es una marca de helado, de esos que te gusta tomar en verano, manchándote toda la cara de chocolate, mientras mueves la cabeza porque alguien ha silbado algo que te ha recordado a algo que te ha llevado a ese último concierto en el que saltabas como una loca porque estaba sonando la canción más chuli del primer disco, y que nadie usa la palabra chuli, que no puedes decir que eres la monda, que no puedes decir eso y escribir un ensaño sobre la soledad sociable del hombre moderno, porque ya es un tema más que tratado, y no vaya a ser que innoves, que no queremos que innoves, que nos encanta que innoves pero donde no podamos verte, que luego aplaudiremos tus éxitos y diremos que fuimos fieles, pero cuando fracases no estaremos allí, porque cualquiera puede decir un "te lo dije" y a ti te gusta demasiado lo difícil, y te gusta lo raro, y por qué eres tan rara, y por qué eres tan completa y por qué eres tan sencilla y por qué eres tan sincera y por qué eres tan madura y por qué estas tan loca y por qué eres divertida y por qué eres responsable y por qué no usas reloj y por qué eres impulsiva y por qué ese collar en el cuello y por qué ese libro en la mano y por qué esa trenza en el pelo y por qué el pelo tan largo y por qué los ojos tan verdes y por qué tanto trabajo y por qué la cerveza y por qué vas descalza y por qué no me dices que sabes que te estoy mintiendo, que no he visto esa jodida película y que tú la has visto dos veces, por qué ahora te callas y ahora no, por qué crees en el amor y en dios y en el poder de las flores y por qué te dan miedo los pelirrojos. Pues no lo sé, no lo sé, y da igual de lo que hable y da igual la opinión que intente defender. Estoy en medio de un montón de gente  a la que no entiendo. Que se me dan bien cosas, y no sé pintar bicicletas, ni sillas, ni caras, ni manos. Gesticulo y cierro los ojos. Y me estalla el cerebro y estoy lejos, y suena música, por dios. Suena música.